lunes, 26 de junio de 2017

Carmen- Prólogo



        La habitación tenía paredes acolchadas de colores claros. Una luz muy fuerte le hacía entrecerrar los ojos. El efecto de los tranquilizantes la mantenía adormecida la mayor parte del tiempo y ella no comprendía muy bien cómo había llegado hasta ahí.


         De repente venían a su mente imágenes de un hombre, de un cuchillo, sangre, gritos. Ella se miraba, con los brazos amarrados por la camisa de fuerza y no podía moverse. 


         Quería levantarse, pero sus piernas no tenían fuerza. Inclinó la cabeza sobre su hombro y cerró los ojos. Era una pesadilla y seguramente pronto despertaría. Sentía un fuerte dolor de cabeza, todo daba vueltas y lo único que quería era volver a su casa, a su cama, sentir que estaba protegida.


      Quería despertarse y oler el café que su madre preparaba para el desayuno, el aroma de las tostadas recién hechas. Quería volver a ser pequeña. Solo quería dormir y no pensar más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carmen-Capítulo seis.

     María siempre había intentado que Edgardo aceptase a Carmen. Le enviaba a la niña con recados, para hacerla agradable a sus ojos ...